El legislador sostuvo que la Reforma Laboral “es una ley de patrones para patrones” que limita derechos laborales históricos.
El senador relató que el tratamiento fue “improvisado” y con cambios de último momento.
“Fueron modificando artículos para conseguir quórum y ni siquiera estaba el texto definitivo”, afirmó, y calificó el debate como “viciado de nulidad desde el principio”.
Mayans aseguró que la reforma vulnera el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y tratados internacionales. “No resiste análisis en la Justicia”, señaló, y anticipó que distintos sectores recurrirán a los tribunales. También cuestionó la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al sostener que implica un desfinanciamiento del sistema previsional.
“Le sacan recursos a los jubilados para cubrir despidos”, expresó.
El senador apuntó además contra las negociaciones políticas que posibilitaron la aprobación del proyecto. Habló de acuerdos “circunstanciales” y de una falta de coherencia con los principios históricos del justicialismo.
“Se resignaron banderas fundamentales vinculadas a los derechos del trabajador”, sostuvo.
En relación al escenario económico, consideró que el programa oficial “no va a terminar bien” si no incorpora criterios de justicia social.
“Cuando el salario no alcanza para vivir, el conflicto es inevitable”, afirmó, y vinculó la situación con tensiones crecientes en distintas provincias.
Por último, criticó la visión del Gobierno sobre el empleo público y defendió el rol del Estado en áreas sensibles.
“No se puede despreciar a docentes, médicos o fuerzas de seguridad. El Estado cumple funciones esenciales”, remarcó, y sostuvo que el debate sobre la reforma laboral “recién empieza”.

