Según relató el propio jugador, las amenazas llegaron a través de WhatsApp desde un número desconocido y le exigían que perdiera el encuentro frente al taiwanés Chun Hsin Tseng.
Los mensajes incluían referencias directas a su entorno familiar, insultos y la imagen de una mano empuñando un arma de fuego, lo que motivó una inmediata intervención de las autoridades.
A pesar de la situación, Burruchaga disputó el partido y logró imponerse en sets corridos, clasificando a la final del torneo que se jugará este domingo.
Tras el encuentro, el hecho fue comunicado a las fuerzas de seguridad que cumplían tareas en el predio, y el tenista avanzó con la denuncia correspondiente.
