El cambio sustancial en el IPC radica en que empezará a utilizarse la canasta de consumo que surge de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del 2017-2018 en reemplazo del relevamiento de 2004.
“Este cambio no representa una nueva medición, sino la puesta en vigencia de una canasta que refleja en forma más fidedigna los patrones de consumo actuales”, destacó un informe de Qualy.
Los cambios más drásticos se percibirán en Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, donde la ponderación pasa de 9,4% a 14,5%, lo que lleva a que las tarifas de los servicios públicos pesen más.
La salida del funcionario fue confirmada por fuentes oficiales y se produce, además, en un escenario de "ruidos internos" debido al congelamiento de salarios en el instituto, situación que tensó la relación con la planta de trabajadores.

