El tema es sensible por su impacto en más de 100.000 beneficiarios y en las cuentas públicas. La discusión define cómo se financia uno de los sistemas con mejores haberes del país y qué margen tiene la provincia para sostenerlo sin transferirlo a la órbita nacional.
El secretario de Seguridad Social, Jorge Boasso, sostuvo que al asumir la gestión encontraron un sistema con un déficit creciente mes a mes, lo que obligó a una reforma para evitar medidas drásticas.
La provincia descartó transferir la Caja a la Anses y optó por modificar el régimen. Según detalló Boasso, la reforma de la ley previsional permitió «reducir el déficit a la mitad», aunque aclaró que el equilibrio total habría requerido decisiones «mucho más extremas» que se prefirió no tomar.

