"Hoy estamos en alta preparación defensiva y militar, y estamos monitoreando los movimientos del enemigo en la región. Puesto que conocemos sus malas intenciones, tenemos el dedo en el gatillo", declaró el alto militar.
Remarcó que las capacidades ofensivas y defensivas de Teherán se han mejorado y elevado tras 'Guerra de los 12 días' de junio pasado.
"El poder defensivo de la República Islámica de Irán hoy es un poder autóctono que no puede ser destruido", aseguró el general.
Se refirió también a las recientes protestas violentas que se saldaron con más de 3.000 muertes. Advirtió también que están "inmersos en una guerra cognitiva" como "parte importante de la guerra híbrida del enemigo, que busca crear una brecha utilizando el ciberespacio y los medios de comunicación".
