Según expusieron, el esquema vigente arrastra un atraso estructural que ronda entre el 40% y el 50% respecto de los costos reales, agravado por la falta de aumentos durante todo 2025, más allá de la aplicación de la denominada tarifa 3.
En ese contexto, solicitaron un incremento del 30% a partir del 1° de marzo, lo que llevaría la bajada de bandera a 2.752 pesos y el valor de la ficha a 116 pesos.
“Siempre tuvimos una tarifa política y nunca técnica. La tarifa está atrasada un 40 o 50%”, advirtió José Iantosca, de Catiltar.
En tanto, los taxistas detallaron una fuerte escalada de los costos operativos. Mencionaron subas de hasta el 160% en los seguros, incrementos sostenidos en el precio del GNC y un encarecimiento significativo del valor de los vehículos, lo que dificulta el recambio de unidades correspondientes a los años 2013, 2014 y 2015.
De acuerdo a los números presentados, desde septiembre de 2022 a la fecha los autos aumentaron un 822%, mientras que la tarifa lo hizo un 595%.

