Varios buques vinculados al petróleo iraní ya han sido incautados como parte del bloqueo impuesto en diciembre por Washington a petroleros sancionados que prestan servicio a Venezuela.
Ahora se discute si impedir que otros buques, que forman parte de la llamada 'flota fantasma', carguen petróleo en Irán, lo que reduciría la principal fuente de ingresos de la nación persa.
Sin embargo, la medida genera reservas en la Casa Blanca, ante la posibilidad de que Teherán responda confiscando petroleros que transportan crudo de sus aliados en la región o incluso llegando a "minar" el estrecho de Ormuz, ruta marítima por la que transita hasta el 25 % del petróleo que se consume en todo el mundo. Cualquiera de esas acciones provocaría un fuerte aumento en los precios del petróleo.

