Desde entonces no hubo más contacto con su familia, lo que generó una intensa búsqueda. Su esposa, Sandra Carrasco, radicó una denuncia por averiguación de paradero en la Comisaría 2A de la Policía de la Ciudad y solicitó un hábeas corpus. La causa quedó a cargo del fiscal Augusto César Troncoso.
Durante los días de desaparición, la familia denunció haber recibido amenazas a través del celular del propio Cantarino, lo que aumentó la preocupación pública. La noticia se viralizó rápidamente en redes sociales, donde militantes, compañeros de prensa y usuarios exigían su ‘aparición con vida’.
Finalmente, este martes se confirmó que David Cantarino fue encontrado en buen estado físico y de salud, sin lesiones. El alivio se extendió entre su familia, amigos y el ámbito militante, aunque aún no se brindaron detalles oficiales sobre las circunstancias exactas de su ausencia ni su ubicación durante esos días.
