Por la 12ª fecha del Torneo Apertura de Primera División, Independiente Rivadavia de Mendoza recibió a Rosario Central y lo venció por 2 a 0. Los tantos del partido fueron convertidos en la primera etapa por Gómez y Arce. Con este resultado, la Lepra mendocina sigue liderando el Grupo B.
En tenencia y juego, Central no jugó peor que el local en la primera etapa, pero se fue perdiendo con un lapidario 2 a 0 categórico. Bastaron un par de errores para que los de Berti se llevaran con holgura el primer tiempo, algo impensado a priori pero plasmado en la cancha. No porque Independiente Rivadavia no pudiera imponerse, no es tan frecuente que a Central le hagan dos tantos en la misma etapa.
Almirón armó un equipo para no perder, y a los pocos minutos ya estaba en desventaja. Un zapatazo infernal de Luciano Gómez desde afuera del área se clavó en el arco de Jeremías Ledesma a pesar de la volaba del arquero. Sin Di María que arrancó desde el banco, ni Julián Fernández, que no viajó el equipo pierde juego, la generación quedó en manos de Pizarro y Pol Fernández, demasiado lejos de Veliz en toda esa etapa. Las subidas del "lateral" Sandez fueron inofensivas, como de costumbre. Colocar a Ovando para contener a Villa pudo ser una buena idea, el colombiano no jugó casi en la primera etapa, pero las dos veces que se lo propuso superó el juvenil auriazul.
Para colmo de males, Mallo que volvía de una lesión prolongada se equivocó, quiso ceder el medio y no hizo más que habilitar a Arce camino al arco, la adelantó para escapar del uruguayo que lo intentó perseguir, y cuando ingresaba al área sacó un violento remate que fusiló a Ledesma, que si bien no tuvo nada que hacer, en la reiteración se ve que la pelota le termina pasando por al lado de su mano izquierda, que sacó como un golpe de boxeo al aire, casi dando por perdido el balón, poco ortodoxa la reacción del arquero auriazul. Es cierto antes había tapado un tanto con centro atrás con sus piernas, pero da la impresión de no estar atravesando su mejor momento, tras una larga inactividad en el banco de River.
En la segunda etapa Central mejoró, solo porque su rival decidió cuidar la victoria y resignarse a solo sacar contragolpes. Con algo más de tenencia del balón, les costó bastante de todas formas armar jugadas de riesgo. Sin Di María en cancha, que ni siquiera calentó para ingresar, se imponía sacar un 5 y poner por ejemplo a Cantinzano, pero el DT auriazul prefirió mandar a Giménez de 4, poner a Duarte y sacar a Pol para el ingreso de Copetti.
Tuvo algo más de juego, generó alguna chance de gol, dos cabezazos de Veliz cerca, un disparo forzado de Duarte de zurda, y un violento remate de Campaz desde afuera que exigió al arquero pudieron ser el descuento, pero faltó precisión, y algo de fortuna. Sin dudas en juego fue un retroceso, el equipo no juega bien, hay plantel para mucho más, pero el entrenador deberá tomar decisiones. También la dirigencia, Coronel parece indispensable en este equipo, y eso habrá que arreglarlo. Ledesma recibió goles en todos los partidos y Fatu puede ser una opción. Soto tiene mayor proyección ofensiva que Sandez (aunque menos marca), pero siempre termina jugando el Gusa. Cantinzano y Segovia necesitan minutos, tienen condiciones y futuro, pero nunca terminan siendo opción.
