“Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Eso estaría bien. Sería un gran honor tomar Cuba de alguna forma. Me refiero a que, ya sea liberándola o tománndola; creo que podría hacer lo que quisiera con ella”, sostuvo este lunes el republicano.
El mandatario norteamericano redobló la apuesta contra el régimen de Miguel Díaz-Canel, aprovechando la debilidad extrema del país caribeño. Con la detención de Nicolás Maduro a principios de año y el corte de suministros desde Venezuela, Cuba ha quedado aislada y sin reservas de crudo.
“Puedo hacer lo que quiera, si quiere que le diga la verdad. Es una nación muy debilitada... podría ser una adquisición amistosa o no; en realidad no importaría porque están al límite”, declaró Trump, vinculando la resolución del conflicto al secretario de Estado, Marco Rubio.

