Desde la ventana del Palacio Apostólico, el pontífice estadounidense renovó el compromiso de la Iglesia por el reconocimiento de la igualdad y lamentó que el género femenino sea blanco de ataques sistemáticos.
"Lamentablemente, muchas mujeres siguen siendo discriminadas desde la infancia y sufren diversas formas de violencia. A ellas, en modo especial, les expreso mi solidaridad y mis oraciones", manifestó ante la multitud presente en la plaza de San Pedro.
A través de una carta publicada en la revista mensual "Plaza de San Pedro", el Santo Padre respondió a la inquietud de una fiel italiana sobre la violencia de género, subrayando que las mujeres suelen ser asesinadas por representar valores que contradicen una mentalidad de dominación.
Instó a "implementar proyectos específicos para prevenir y erradicar la violencia contra la mujer", enfatizando que el camino debe iniciarse "por la educación de los jóvenes".

