“Yo soy de ADN industrial, pero también muy pragmático en el sentido de que el proyecto tiene que ser rentable y sustentable en el tiempo”, dijo el empresario al contar dicho cambio en diálogo con La Fábrica Podcast.
Zonnaras explicó que en el sector de la alimentación suele existir la idea de que los países productores de materias primas cuentan con una ventaja competitiva.
Sin embargo, sostuvo que en la práctica esas materias primas se han “comoditizado”, es decir, se comercializan a precios internacionales similares en cualquier mercado.
“¿Qué implica esto para Doña Rosa? Que el costo de la materia prima para nosotros es prácticamente el mismo que en cualquier parte del mundo. ¿Por qué? Porque es una commodity. Al ser una commodity, el precio al que ingresa a una fábrica es prácticamente igual sin importar dónde esté ubicada”, señaló.
