La problemática de los trapitos en la ciudad, y en otras partes del territorio nacional es seguida de cerca por todo el arco político, se buscan soluciones, se aportan ideas, pero a pesar de ello persiste de manera reiterada, extorsiva, ilegal, violenta y hasta en ocasiones peligrosa. Ayer fracasó en la Legislatura provincial un intento del senador por Rosario, Ciro Seisas por obtener media sanción a una normativa, por disidencias dentro de su propio espacio.
A nivel local, ediles de La Libertad Avanza se sumaron esta semana con nuevas propuestas e ingresaron para su tratamiento iniciativas tendientes a la protección del ciudadano, abandonado a su suerte en la mayoría de los casos, teniendo que asumir el riesgo de presentarse como el denunciante de una situación de desprotección, que incluso lo pone en riesgo.
Numerosos testimonios dan cuenta de que, en reiteradas ocasiones, la solicitud de dinero se realiza bajo condiciones de presión o intimidación implícita, generando en los conductores la percepción de que la negativa al pago puede derivar en daños contra sus vehículos o en agresiones personales.
La situación provoca una alteración de las condiciones normales de convivencia urbana, afectando el derecho de los ciudadanos a circular libremente por la ciudad y utilizar el espacio público sin presiones indebidas.
Además, cuando estas conductas se desarrollan mediante amenazas, intimidaciones o daños contra vehículos, las mismas pueden encuadrar en figuras tipificadas en el Código Penal de la Nación tales como amenazas, coacción, extorsión o daños contra la propiedad.
Por tales motivos, los concejales libertarios instan a la Municipalidad a efectuar ante el Ministerio Público de la Acusación las denuncias pertinentes, incluso constituyéndose como querellantes en la causa y al Fiscal de Estado a priorizar dentro de sus objetivos priorizados las conductas coercitivas e intimidatorias que fueren denunciadas por los damnificados, en virtud de lo dispuesto por el artículo 34 de la Constitución Provincial.
Los expedientes de los ediles Aleart, Arias, Lencina, Enriquez y Volpe se suman a una batería de proyectos presentados en el Concejo que buscan ponerle el cascabel al gato, a una problemática irresuelta, que sin dudas merece una pronta solución, en beneficio de los ciudadanos. Las mismas van desde intentos de capacitación en oficios hasta penas efectivas de cárcel.
En el fondo, sin dudas hay problemas de pobreza y marginalidad no resueltos, adicciones, y salud mental. El Concejo fijó este tema como prioritario, es un año de no elecciones, donde algunos temas se pueden resolver y debatir con mayor profundidad, con la seriedad que la problemática amerita, para que no terminen como la autonomía municipal, principio con el que todo el mundo estaba de acuerdo, pero tuvo que esperar más de treinta años para ver la luz.

