Desde el 10 de diciembre hasta el 28 de febrero, más de 170 mil vecinas y vecinos disfrutaron los nueve polideportivos con natatorio que se encuentran distribuidos en la ciudad, que volvieron a transformarse en verdaderos puntos de encuentro para miles de rosarinos y rosarinas.
Las piletas recreativas fueron, una vez más, escenarios de experiencias compartidas. Juegos en el agua, propuestas deportivas, momentos de descanso a la sombra y el acompañamiento permanente de los equipos de trabajo marcaron una temporada ordenada, cuidada y sostenida en el tiempo.
Algunos predios, como el Parque del Mercado y el Balneario del Saladillo, mostraron una convocatoria especialmente alta, aunque en todos los distritos la respuesta fue constante y entusiasta.
La participación a lo largo del verano confirmó el fuerte vínculo de los vecinos y vecinas con estos espacios públicos.
El balance es claramente positivo.
La temporada no solo significó acceso al disfrute y la recreación durante los meses de mayor calor, sino también la consolidación de una política pública que garantiza inclusión, cercanía y oportunidades en cada barrio.
Con todo, este verano volvió a demostrar que las piletas recreativas municipales son mucho más que un servicio estacional: son parte activa de la vida comunitaria y del entramado social de la ciudad.
