El foco se ubica en una zona de difícil acceso, a unos 20 kilómetros de Rosario y a 40 de Victoria, en un sector no turístico del delta. Inicialmente se estimaban 200 hectáreas afectadas, pero con el correr de las horas el área comprometida se duplicó.
Matías De Bueno, integrante del Observatorio Ambiental de la UNR, aseguró que existen fuertes indicios de que la quema fue provocada de manera deliberada.
Según explicó, el verano venía registrando incendios menores y controlados, lo que refuerza la sospecha sobre la intencionalidad de este episodio. La denuncia ya fue presentada ante la Fiscalía para intentar identificar a los responsables.
La preocupación no se limita al daño ambiental. La evolución del humo podría impactar en zonas urbanas cercanas, dependiendo de la dirección del viento en las próximas horas.

