El reporte Monitor de Opinión Pública (MOP), expuso que casi 6 de cada 10 hogares argentinos tomó deuda para gastos cotidianos en los últimos seis meses y, dentro de ese grupo, casi 9 de cada 10 ya presentó dificultades para pagarla.
Al puntualizar en las razones para acudir al financiamiento, explicó que “lejos de estar asociado a decisiones de inversión, el crédito se orientó mayormente a cubrir gastos básicos, en un contexto donde el 83,9% afirmó que su salario no le gana a la inflación y más de la mitad de la población no logra llegar al día 20 de cada mes”.
Los principales usos de los préstamos están concentrados en gastos cotidianos, pago de tarjetas y cancelación de otras deudas, lo que indica que “el financiamiento no se orienta a generar ingresos futuros, sino a cubrir necesidades presentes”.
En este sentido, la consultora advirtió que “el fenómeno describe un cambio en la función de la deuda: deja de ser una herramienta financiera y pasa a convertirse en un mecanismo de subsistencia”.
Asimismo, consideró que “los datos describen un mecanismo de ajuste a nivel de los hogares que se articula en cuatro etapas: caída del poder adquisitivo; dificultad para sostener el consumo mensual; recurso al endeudamiento para cubrir esa brecha, y creciente incapacidad para cumplir con esas obligaciones”.

