Así las cosas, se observa un deterioro en la confianza que la población depositó en la gestión económica del gobierno de Javier Milei, aunque esto no necesariamente fortalece a la oposición.
El sondeo reveló que en el área del Gran Buenos Aires –en lo que se conoce como Conurbano Bonaerense– la desaprobación a la gestión económica de Milei trepó al 72%; mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el descontento fue del 55%.
El 39% de los encuestados por Qmonitor dijo estar “nada de acuerdo” con la idea de que el ajuste sea necesario aunque implique costos en el corto plazo, mientras que un 16% dijo estar “poco de acuerdo”.
Asimismo, un 40% de las personas relevadas consideró que el esfuerzo actual “no valdrá la pena”, y un 16% adicional tiene bajas expectativas en el futuro.
Si bien los números no son alentadores para el oficialismo, tampoco lo son para la oposición: el 74% de los encuestados desaprobó su desempeño y el 53% la consideró “nada preparada” para gobernar en 2027.
La intención de voto de Milei bajó del 45% en enero al 40% en marzo; mientras que la del actual gobernador bonaerense, Axel Kicillof, también mostró un retroceso y ronda el 28%.
Del estudio se desprende que una de las principales preocupaciones de los argentinos es el deterioro de su poder adquisitivo.
El 35% de los encuestados dijo que el principal problema es la caída de los salarios reales; mientras que un 24% se centró en la generación de empleo.
Casi siete de cada diez encuestados señaló que los precios aumentaron “mucho” o “bastante” en el último mes, y el 74% aseguró haber tenido que recortar gastos para llegar a fin de mes: el 66% de los relevados no compró ropa o calzado en el último mes y el 86% evitó la compra de electrodomésticos.
En tanto, casi la mitad de los encuestados cuestionó el modelo económico de Milei: el 45% dijo que el Gobierno debería priorizar el bienestar social, incluso si eso implica resignar el equilibrio fiscal tan defendido desde Casa Rosada

