Trump sostuvo que las conversaciones indirectas con Teherán, mediadas por emisarios pakistaníes, registran avances, aunque insistió en fijar el 6 de abril como fecha límite para alcanzar un acuerdo que permita desactivar la crisis.
En caso contrario, Estados Unidos evalúa atacar infraestructura vinculada al sector energético iraní.
El mandatario aseguró que ya fueron bombardeados 13.000 objetivos, que hay otros 2.000 en lista y que aún restan cerca de 3.000 posibles blancos.
Estas declaraciones reflejan un endurecimiento de la postura de la Casa Blanca en un contexto de creciente tensión regional y suba del precio del petróleo.

