Ante el panorama actual, el informe detectó un fenómeno de migración comercial. Muchos dueños de negocios están abandonando el «centro histórico» para trasladarse a superficies más pequeñas o zonas con mejor infraestructura.
Entre ellas el Paseo del Siglo y las transversales de Oroño, España, Paraguay y Corrientes.
Según concluye el relevamiento, el deterioro de las instalaciones en ciertas áreas y el déficit de estacionamiento son barreras clave que hoy limitan la llegada de nuevos inversores al corazón de Rosario.

