Los motivos se deben a “arsenales legislativos cada vez más restrictivos, que se escudan casi siempre en las políticas de seguridad nacional”, los cuales “erosionan desde 2001 el derecho a la información, incluso en las democracias”, indica el lapidario informe.
Indica que más de la mitad (52,2%) de los países del mundo se encuentran en una situación “difícil” o “muy grave”, mientras que en la primera edición del ranking, de 2002, estos representaban una ínfima minoría (13,7%). El reporte menciona los ataques a la prensa por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como “una práctica sistemática”.
