La cantante estadounidense Britney Spears ingresó por voluntad propia en un centro de rehabilitación por abuso de sustancias. Esta decisión busca fortalecer su posición legal frente a su arresto por conducir bajo los efectos del alcohol el pasado 4 de marzo.
La información de que la artista se internó “hace unos días” en un centro de salud de Estados Unidos se difundió a través del medio TMZ.
El equipo de Spears, respaldado por su círculo íntimo, la habría presionado para que ingrese a rehabilitación, lo que finalmente concluyó con su ingreso voluntario: “Se da cuenta de que tocó fondo”, declaró una fuente a TMZ.
Esta decisión no es únicamente por el bien de su salud, sino que sirve para fortalecer su posición frente al tribunal de California tras su reciente arresto por conducir alcoholizada. “Sabe que, estratégicamente, esto le beneficiará ante el juez, demostrando que se lo toma en serio”, confesó un allegado al caso.
