En la previa de la publicación oficial del índice por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el funcionario explicó que el dato estará influido por factores puntuales.
Entre ellos mencionó el impacto del petróleo en los costos de transporte y tarifas, además de la estacionalidad propia de marzo, especialmente en rubros como educación.
Las proyecciones privadas coinciden con ese diagnóstico y ubican la inflación en un rango que va del 2,7% al 3,5%.
En esa línea, el último relevamiento del Banco Central de la República Argentina estimó un valor cercano al 3,1% para el tercer mes del año.
De cara a lo que viene, Caputo sostuvo que a partir de abril comenzará un proceso de desinflación acompañado por crecimiento económico. Incluso, se mostró optimista al afirmar que el país podría atravesar “los mejores 18 meses de las últimas dos décadas”, en referencia al escenario que proyecta el equipo económico.
El ministro también defendió el rumbo de la política económica y cuestionó lo que definió como una “tendencia cultural” pesimista en la Argentina.
En ese sentido, planteó que el desarrollo dependerá tanto de las condiciones macroeconómicas como de la actitud de los distintos sectores, en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar expectativas positivas de cara a los próximos meses.

