El movimiento global acusó a la administración libertaria de consolidar un modelo donde «el control social prevalece sobre la garantía de derechos humanos».
Según la organización no gubernamental, el gasto público en Argentina cayó más de 41% en términos reales entre 2023 y 2025, mientras crecieron o resistieron mejor los fondos para seguridad e inteligencia.
«Mientras se recortan las políticas esenciales para combatir la pobreza, la desigualdad y la violencia de género, se fortalecen los presupuestos destinados a controlar, vigilar y reprimir», describió Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, en el marco del lanzamiento del Informe Anual «La situación de los derechos humanos en el mundo».
«Este modelo transmite un mensaje inequívoco: el Estado decidió ajustar precisamente a quienes más debería proteger», advirtió Belski.
En este sentido, la organización precisó que mientras las áreas de salud, educación, alimentación y vivienda fueron las más afectadas por la «motosierra», las partidas para seguridad e inteligencia registraron incrementos reales o reducciones significativamente menores.
La organización puso de manifiesto también el aumento de la criminalización de la protesta, el hostigamiento a la prensa y la estigmatización de voces críticas, lo que configura un «clima donde la verdadera libertad se reduce».
Paralelamente, el movimiento internacional denunció la «persistencia» de la violencia contra las mujeres y el debilitamiento de las políticas públicas de género.
Según el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, en 2024 se registraron 228 víctimas letales de violencia de género en el país, lo que equivale a una cada 39 horas.
Amnistía advirtió que lo que sucede en Argentina se corresponde con una deriva global alarmante.
«Lo que vemos en Argentina dialoga con una deriva global alarmante: los depredadores intentan destruir décadas de esfuerzos por construir salvaguardas más sólidas mediante el multilateralismo y el derecho internacional», contextualizó la ONG.

