La legislación también otorgará nuevas facultades al Gobierno británico para regular los productos de tabaco, vapeo y nicotina, incluida la publicidad, los sabores y sus envases.
También se prohibirá vapear en los coches que transporten niños, en parques infantiles o en las inmediaciones de colegios y hospitales.
La prohibición de fumar a los menores de 17 años fue recibida con satisfacción por las principales asociaciones contra el tabaquismo del país, aunque fue criticada por algunos de los partidos de derecha por su difícil puesta en práctica.

