El salario mínimo, vital y móvil sufrió sucesivos recortes en su poder adquisitivo durante siete meses consecutivos previos a febrero de 2026, finalizando la escalada con una baja adicional del 2% en el segundo mes del año.
El documento del IIEP precisó que la brecha se agudizó especialmente en septiembre y octubre de 2025, cuando el salario mínimo quedó estancado en $322.200 frente a un aumento constante del IPC.
“En todos estos meses los incrementos del salario mínimo nominal resultaron inferiores a la variación de precios”, subrayó el informe del IIEP, a cargo de los investigadores Roxana Maurizio y Luis Beccaria.
En diciembre de 2023 comenzó una etapa de caída abrupta del salario real, con una contracción inicial del 15% debido a la aceleración inflacionaria y otro desplome del 17% en enero de 2024.

