Atribuyen esta situación a la contracción del consumo interno, la suspensión de la obra pública nacional y cambios en la demanda de sectores estratégicos como el petróleo, el gas y la agroindustria.
Los industriales señalan que la competencia con mercados externos, particularmente China y Brasil, se da en condiciones de desigualdad debido a la presión impositiva local y a los subsidios que otros países otorgan a sus exportaciones.
Asimismo, advierten que la apertura comercial y el fomento a la importación de maquinaria usada impactan negativamente en la cadena de valor nacional, lo que pone en riesgo la continuidad de las pequeñas y medianas empresas y los niveles de empleo de la clase media.
Este es el panorama que surge de un informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA).

