Advirtió que el esquema actual solo podría sostenerse si se corrige el tipo de cambio para generar superávit externo y acumular reservas genuinas.
El especialista detalló que, sin ese ajuste, el proceso corre el riesgo de repetir patrones ya conocidos en la historia económica argentina y regional.
Describió que la dinámica típica de este tipo de ciclos económicos consta de una fase inicial de expansión tras una devaluación fuerte, seguida por un deterioro progresivo de las condiciones financieras.
“Una maxi devaluación permite un ajuste fiscal rápido, acelera la inflación y el poder adquisitivo salarial se recupera de forma transitoria, lo que estimula la demanda y reduce el déficit", explicó sobre las consecuencias iniciales de estos programas.
Afirmó que "este proceso nunca es duradero" y agregó, "en la siguiente etapa aumenta la incertidumbre y las tasas de interés deben subir para sostener la financiación externa, lo que finalmente desencadena una contracción económica“.
Recordó que este comportamiento fue ampliamente estudiado en la literatura económica, incluyendo su propio trabajo sobre mercados financieros y expectativas cambiarias, donde analizó experiencias como las de la gestión de Martínez de Hoz y los procesos de los años ‘80.
