De este modo, la serie desestacionalizada tocó su valor más bajo desde julio de 2025.
Asimismo, en términos interanuales la actividad cayó 2,1%, la peor marca desde septiembre de 2024.
La mayor parte de la baja se explicó por los derrumbes del 8,7% en la industria manufacturera y del 7% en el comercio.
En el otro extremo, las principales incidencias positivas las arrojaron el sector de energía y minería (+9,9%), el agro (+8,4%) y la intermediación financiera (+6%).
Pese a la mejora anual que exhibió sector agropecuario fue positiva, la variación se recortó respecto de los saltos de dos dígitos que se habían observado en diciembre y enero.

