El dato no sólo refleja la magnitud del retroceso sino también su extensión: el 76% de las ramas industriales registró caídas en su nivel de actividad, lo que da cuenta de un deterioro generalizado.
En términos desestacionalizados, la producción también retrocedió 2% respecto de enero y se ubicó en el segundo nivel más bajo desde que comenzó la serie en 2016, solo por encima del piso alcanzado durante la pandemia en abril de 2020.
Entre los sectores más golpeados aparecen la maquinaria agropecuaria (-37,7%), la molienda de oleaginosas (-30,3%), la industria automotriz (-39,1%) y las autopartes (-22,1%), actividades clave en el entramado productivo santafesino.
También se registraron caídas importantes en metalurgia (-25,2%), manufacturas de plástico (-10,7%) y muebles (-7,2%).
En contraste, sólo algunos rubros lograron mejoras puntuales, como la siderurgia (+8,2%) y los productos lácteos (+7,9%).
