La medida entonces de mantener los valores en surtidores hasta mediados de mayo incluirá a YPF, Axion, Shell y las demás compañías de menor participación en el mercado, y se da en un complejo escenario que tiene varias "anclas", como le gusta decir al Gobierno, en problemas.
En primer lugar está el impacto de la guerra en Medio Oriente, con Irán que ante los ataques de Israel y Estados Unidos bloquea el estrecho de Ormuz y bombardea refinerías de países vecinos, una circustancia que ha elevado los precios del crudo en todo el planeta.
En segundo lugar está la caída en las ventas que sigue a cada aumento, ya hubo subas del 13% en marzo y el propio Horacio Marín, titular de YPF, calificó a la demanda como "elástica", admitiendo justamente que cuando hay subas, las ventas en surtidores bajan.

