El eje central de esta solicitud por parte de las centrales obreras es acelerar un aumento considerable, debido a que el esquema vigente “establece un aumento de $5.400 mensuales, lo que representa una suba del 1,5%”.
“Este incremento continúa desde hace meses por debajo de la inflación y ubica al salario mínimo por debajo de la Canasta Básica Total calculada por el Indec ($452.321 a febrero de 2026), así como también por debajo de la canasta individual estimada por el Idecba ($521.583 para el mismo período).
En este contexto, solicitamos la definición de lineamientos, metodologías y criterios que permitan establecer una canasta básica de referencia, a fin de garantizar que el salario mínimo cumpla efectivamente con su función constitucional”, indicaron ambas centrales.
Asimismo, advirtieron que, de no obtener respuesta, “avanzarán con las acciones legales correspondientes”.
También expresaron su preocupación por la “evolución de la inflación interanual”, que alcanzó el 33,1% en febrero de 2026, en contraste con un incremento del Salario Mínimo Vital y Móvil del 18,6% en igual período.
“Esta brecha consolida una pérdida sostenida del poder adquisitivo y profundiza el deterioro de las condiciones de vida de los sectores más vulnerables”, añadieron.
Finalmente, cuestionaron la metodología de medición de precios del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y consideraron que “no refleja adecuadamente” la estructura real de consumo, lo que derivaría en una “subestimación de la inflación” y en una “invisibilización de la magnitud real de la pérdida salarial”.

