Newell's cumplió sus objetivos para el primer semestre, luego de un inicio convulsionado, dónde no encontró su mejor rendimiento, la llegada de Kudelka al parque de la Independencia trajo calma, se lograron puntos indispensables para alejarse de la incómoda zona de descenso, y hoy, sin que le sobre nada, podría decirse que salvo una catástrofe, La Lepra no volverá a estar comprometido como terminó el año pasado.
El entrenador acomodó el equipo y a pesar de las lesiones recurrentes, que sacaron jugadores con mucha más frecuencia de la habitual, evidenciando un déficit en la preparación física evidente, que el DT prometió revertir con una larga pretemporada mientras se realiza el Mundial de fútbol, encontró regularidad en algunos juveniles que le dieron consistencia al equipo.
Jóvenes de la inagotable cantera leprosa, como Luca Reggiardo, Jerónimo Gómez Mattar, Facundo Guch, o Valentino Acuña, le dieron opciones al entrenador, por sobre otros jugadores más experimentados, que llegaron en el mercado de pases, que se hizo con poco dinero y algunas urgencias, debido a la sangría que sufrió el plantel, de casi 20 futbolistas.
Por eso, trascendió esta semana, que clubes europeos pusieron los ojos sobre los dos primeros mencionados, por el capitán Reggiardo, el Girona de España, en tanto Atalanta de Italia está detrás del pibe de doble apellido, que ya jugó en divisiones juveniles de la selección Argentina. Ambos futbolistas, con pocos partidos en primera, tienen una elevada cotización en el mercado y las arcas leprosas están habidas de recursos.
Sin dudas conservarlos al menos un semestre más podría elevar su cotización, pero habrá que ver con que recursos cuenta Newell's para salir al próximo y prolongado mercado de pases, donde seguramente el entrenador pedirá al menos un jugador por línea, para contar con mayores opciones a la hora de armar el equipo y aspirar a algo más, incluso soñar con alguna clasificación a playoffs o copas internacionales.
Por otro lado, siempre conviene tener en cuenta que la directiva actual, asumió en medio de una crisis futbolística profunda y una complicada situación económica, con una deuda abultada, que según estiman podría estar cercana a los U$S 30 millones de dólares. Sin dudas, las ventas de jugadores son la principal fuente de recursos de los clubes, sin excepción, a pesar que puedan doler desde lo futbolístico.
