El empresario Mario Ludovico Rovella argumentó este martes que en marzo de 2019 admitió pagos ilegales en el caso Cuadernos para no quedar detenido pero que antes dejó constancia en una escribanía sobre su decisión de “no decir la verdad”. Es el segundo implicado que acusa al ex juez Bonadio de haberlo presionado para armar la causa.
“Quiero negar de manera rotunda los hechos que se me atribuyen. Ni personalmente ni a través de terceros, bajo ningún concepto ni con ninguna finalidad, entregué dinero a Ernesto Clarens. Nunca realicé esos pagos, ni en esa oportunidad ni en ninguna otra”, se retractó ahora ante el Tribunal Oral Federal 7.
Rovella aceptó prestar declaración indagatoria en el juicio oral pero no respondió preguntas. Al igual que otro empresario acusado la semana pasada, se retractó ahora de sus confesiones durante la investigación del caso a cargo del fallecido juez Claudio Bonadio.
