Sin embargo, el juez Raúl Ojeda no dejó pasar un dato fundamental: por el cargo que ocupa, el jefe de los abogados del Estado no está habilitado para participar en el expediente. Por si fuera poco, no tiene matrícula profesional.
El magistrado, titular del Juzgado Nacional del Trabajo N° 63, le dio un nuevo revés a las estrategias impulsadas por el Poder Ejecutivo Nacional para revertir los fallos adversos que acumula en la Justicia por la ley de Modernización Laboral aprobada por el Congreso pero cuestionada por las centrales obreras, las cuales lograron en las últimas semanas que se haga lugar a los amparos presentados para frenar la aplicación de una serie de artículos.
Luego de ratificar la potestad y competencia de la Justicia Nacional del Trabajo en la causa y rechazar un pedido de inhibitoria para que el expediente se mude al fuero Contencioso Administrativo, Ojeda volvió a dar la letra a través de un oficio judicial que tiene como protagonista a Amerio.
El funcionario intentó presentarse como "patrocinante letrado" en el expediente, hecho que fue advertido por el juez debido a que no está matriculado y además incumple otros requisitos legales.
