En cuanto a la otra medida, la edila busca la creación de un régimen de beneficios por buen cumplimiento, con quitas y descuentos.
“En Rosario hay jubilados que no deberían pagar la TGI, pero la siguen pagando porque no saben de este beneficio, o porque el trámite se les complica” explicó Poncino.
“Un jubilado no debería tener que demostrarle al Estado que es jubilado. El Estado ya lo sabe y hay que invertir la carga de la prueba”, agregó.
La propuesta contempla el uso de herramientas de cruce de información entre organismos públicos para identificar automáticamente a los beneficiarios y garantizar su incorporación directa al padrón de exentos, reduciendo así las barreras administrativas.
