Además, afirmó que “no habrá armas nucleares” y que el Estrecho de Ormuz permanecerá “abierto y seguro”. Todo en marco de la polémica reacción en la que prometió que toda una civilización desaparecería por sus ataques, de la que luego se arrepintió.
“Todos los buques, aeronaves y personal militar de EE. UU., junto con municiones, armamento y todo lo demás que sea apropiado y necesario para la persecución y destrucción letal de un enemigo ya sustancialmente debilitado, permanecerán en Irán y sus alrededores hasta que se cumpla íntegramente el acuerdo real alcanzado”, afirmó Trump.
Continuó: “Si por alguna razón no se cumple, lo cual es muy improbable, entonces comenzará la batalla, más grande, mejor y más fuerte que nunca”.

