El exjugador de River, de 26 años, demostró por qué es uno de los mejores atacantes del fútbol mundial y se robó todas las miradas en el primer choque frente a los Gunners, en un partido con polémica (Viktor Gyökeres había adelantado a la visita con un penal que no fue).
En medio de los rumores de su pase al Barcelona, La Araña fue el encargado de igualar el encuentro de penal (10 goles en esta temporada en Champions League), y se tomó revancha del tiro errado en la final de la Copa del Rey. Sin embargo, la semifinal no fue la soñada.
A los 32' del segundo tiempo, el argentino disputó una pelota con el delantero Eberechi Eze, y cayó al suelo con tanta mala fortuna que el británico arrastró el tobillo izquierdo del jugador de la Scaloneta.
Con claros gestos de dolor, Julián debió ser reemplazado por Álex Baena para evitar una lesión mayor en el delantero, especialmente con el Mundial cada vez más cerca.
