La cifra representa una caída del 43% frente al mismo período de 2025 y del 55% respecto del primer trimestre de 2024, según datos de la Subsecretaría de Seguridad Social.
En los dos años previos, estaba vigente la moratoria que suspendió el Gobierno, el plan contemplado en la ley 27.705, sancionada en 2023, que permitía completar los aportes faltantes sin necesidad de abonarlos antes de jubilarse.
El sistema funcionaba mediante descuentos mensuales sobre el haber, como forma de cancelar la deuda previsional en cuotas.
Este mecanismo, conocido popularmente como moratoria -aunque técnicamente no lo fuera exactamente-, estuvo vigente desde marzo de 2023 hasta el 23 de marzo de 2025, tal como lo establecía la propia norma.
Si bien existía la posibilidad de extenderlo, el gobierno de Javier Milei decidió no renovarlo.
Esta decisión política redujo el universo de personas que pueden acceder a una jubilación dentro del régimen general, que exige cumplir con la edad mínima —60 años para mujeres y 65 para varones— y acreditar al menos 30 años de aportes.
Antes de la implementación de esa ley, en el primer trimestre de 2023 se habían registrado 69.433 nuevas jubilaciones, de las cuales el 62% correspondía a beneficiarios que habían utilizado moratorias previas.

