El analista político Lucas Romero advirtió que el principal problema que enfrenta el gobierno de Javier Milei es el deterioro del poder adquisitivo y sostuvo que la percepción social de la economía comenzó a separarse de los indicadores oficiales de recuperación.
Paralelamente, su colega Sergio Berensztein relativizó las disputas internas dentro del gobierno de Javier Milei, aunque advirtió que esos conflictos terminan funcionando como una distracción frente a la falta de reformas estructurales profundas.
El politólogo y director de Synopsis Consultores, comentó que la caída de los ingresos familiares erosionó el respaldo al oficialismo.
“Si los gobiernos ofrecen soluciones, pueden pelearse entre ellos, tener internas feroces o cometer deslices éticos, pero son perdonados porque resuelven problemas”, afirmó, pero consideró que el escenario actual es distinto porque la situación económica cotidiana no acompaña los datos macroeconómicos que exhibe el Gobierno: “Hay una disociación entre la economía de Argentina y la economía de los argentinos”.
El consultor explicó que, aunque algunos indicadores oficiales muestran mejoras en la actividad económica, la percepción social está marcada por el deterioro de los ingresos.
“La principal preocupación de los argentinos son los salarios bajos”, dijo, al tiempo que detalló que casi el 50% de los consultados en su último estudio nacional ubicó a este problema por encima de la inflación, la falta de empleo, los impuestos o el costo de los servicios.
