El riesgo país argentino cayó por debajo de los 500 puntos básicos y tocó su nivel más bajo en los últimos cuatro meses. El índice JP Morgan se ubicó en 496 puntos, con una baja superior al 2%, en un movimiento que acerca al país a condiciones más favorables para volver a financiarse en el mercado internacional.
El descenso estuvo impulsado por la reciente mejora en la calificación crediticia de la deuda soberana. La agencia Fitch elevó la nota a B-, un paso que reforzó la percepción de menor riesgo y habilitó una mayor demanda por activos argentinos.
Ese cambio en la evaluación de la deuda se sumó a otra señal previa: la aprobación técnica de la segunda revisión del acuerdo con el FMI, comunicada a mediados de abril.
El mercado ahora aguarda el visto bueno definitivo del directorio del organismo, lo que permitiría destrabar un desembolso cercano a US$1000 millones.

