La cantante, de 44 años, fue arrestada el pasado 4 de marzo y liberada bajo fianza al día siguiente. La denuncia penal no especifica la cantidad de alcohol en sangre encontrada ni a qué tipo de drogas dio positivo.
Spears, quien desde entonces está internada en un tratamiento por abuso de sustancias, fue detenida por la Policía cuando manejaba su BMW negro a gran velocidad y de manera errática en la ruta US 101 cerca de su casa, según precisó la Patrulla de Caminos de California.
Un representante calificó las acciones de la artista como “completamente inexcusables” y dijo que idealmente sería dar “el primer paso en un cambio largamente postergado que necesita ocurrir en la vida de Britney”.

