Por los cuartos de final del Torneo Apertura, Rosario Central recibió a Racing Club de Avellaneda en el Gigante de Arroyito y se impuso por 2 a 1. El primer tanto del partido por convertido por a los '40 minutos del primer tiempo por Matías Zaracho. En el complemento, Gastón Ávila de cabeza igualó para el Canalla y fueron al descanso. En el segundo tiempo del suplementario, Enzo Copetti puso cifras definitivas al partido. Fueron expulsados Maravilla Martínez y Cesare.
La primera etapa fue chata, friccionada, cortada, se pegó más de lo que se jugó, ambos equipos fueron demasiado cautelosos y apelaron a cortar cada vez que eran superados, en cualquier sector de la cancha. Central pareció sentir del desgaste físico del partido con Independiente y a pesar de tener dos delanteros, produjo solo un situación de gol en la primera etapa. Fue en la zurda de Sandez, que elevó su remate desde inmejorable posición por encima del travesaño.
Los de Costas no le habían visto la cara a Ledesma, ni siquiera habían tenido un córner y casi que ni lo habían intentado. Sobre el final, con una pelota de derecha a izquierda, un cambio al otro lado y la llegada libre de Zaracho que con disparo de zurda la pasó entre las piernas de Ledesma para marcar el primer tanto del partido. Racing se fue en ventaja al entretiempo, mostrando ser un equipo utilitario, que aprovecha lo que genera.
Central salió con todo al complemento, se llevó por delante a Racing y generó media docena de jugadas para marcar. Un centímetro adelantado picó Veliz, según el VAR, y por eso no pudo igualar el partido. Cambeses estiró el suspenso, tapó varias pelotas con destino de gol, incluso la defensa sacó una sobre la línea. Ovando cabeceó a quemarropa, el arquero sacó y la pelota dio en el palo derecho. Finalmente el tanto, que a esa altura era altamente merecido llegó por intermedio del Gato Ávila, cabeceando un córner en el primer palo, una jugada preparada que volvió a dar resultado.
Maravilla Martínez, que había tenido duelos e intercambios de golpes con los centrales auriazules, perdió los estribos y golpeó algo tardíamente a Coronel, que acusó el golpe, se dejó caer y el VAR llamó a Herrera. Si bien el impacto no fue de la magnitud suficiente para voltear el defensor existió y el árbitro le marcó el camino de los vestuarios. A pesar de la ventaja numérica le costó volver a entrar a Central, quizás acusando el cansancio de la sucesión de partidos.
Fueron al suplementario, Cesare golpeó fuertemente a Copetti, estaba amonestado y también vio la roja. Quedaban 10 minutos, se jugó poco, pero lo suficiente como para que un tal Marco Gastón Ruben vuelva a pisar el césped del Gigante. Hasta tuvo la suya, a pesar de su esfuerzo la pelota se fue cerca, pero finalmente la jugada estaba invalidada, pudo ser el 3 a 1.
Central mostró personalidad, volvió a dar vuelta un partido contra los de Avellaneda, esta vez en el duelo de Academias. Sueña y va, enfrentará el sábado al vencedor entre River y Gimnasia que juegan a continuación. De ser el Millonario, será en el Monumental, en cambio si se impusiera El Lobo, volverá a ser local en Arroyito.
