En un partido correspondiente al Grupo H de la Copa Libertadores de América, Rosario Central recibió en el Gigante de Arroyito a Universidad Central de Venezuela y lo venció 4 a 0. En la primera etapa, a los '22 minutos, Alejo Veliz abrió el marcador, aumentando Vicente Pizarro a los '39, en tanto en el complemento, Ángel Di María a los '71 y Marco Ruben a los '88 pusieron cifras definitivas al marcador. El Canalla clasificó la siguiente ronda, un partido antes de finalizar el grupo, resta saber en que posición lo hará.
Central venía golpeado, tras caer en el Monumental ante River Plate en semifinales del Torneo Apertura, por eso el equipo de Almirón necesitaba redimirse ante su gente. El equipo venezolano llegaba a Rosario con la chance de acceder a Copa Sudamericana sumando un punto, y por eso planteó un partido cauteloso, sin meterse atrás, y tratando de buscar lo que pudiera arriba.
Todavía bajo los efectos del desgaste realizado hace apenas 48 horas, a Central se lo vio cauteloso, le costaba quebrar líneas, y nadie podía poner un pase entre líneas, frente a un esquema cerrado. Tras un tiro libre de Di María y un rebote, Ávila la mandó al palo con remate de chilena y Alejo Veliz, el hijo pródigo que jugaba su último partido de esta etapa en el Gigante, ya que su pase finaliza en junio y además fue adquirido por un equipo brasileño, quería anotar y lo hizo, con remate fuerte abajo que se coló a pesar del esfuerzo del arquero.
El equipo visitante llegó y anotó el empate en una jugada fortuita, finalmente anulada a instancias del VAR, por una posición adelantada previa a la conquista. También con un disparo rasante desde afuera que se fue muy cerca del palo derecho de Ledesma, que volaba para la foto.
Pero sobre el final de la etapa, Julián Fernández puso un pase de rabona al centro del área, y el chileno Pizarro la empujó al gol ingresando por el medio del área. El 2 a 0 tranquilizador para irse a los vestuarios fue puro mérito de Central, que supo cuando ir, administrando las pocas energía que quedaban, tras el desgaste de la doble competencia.
La noche iba a terminar siendo soñada, como si se hubiera preparado casi una película con final feliz. Almirón, movió el banco de manera propicia, casi como un director de cine. Fue poniendo en cancha protagonistas para lograr una goleada épica. Ingresó un tal Cantizano en los minutos finales, el futuro de Central, una joya de la cantera que pronto se abrazó con la historia, con una gambeta envidiable y un total desparpajo.
En sus pocos minutos en cancha asistió a Fideo y Marco, para que marcaran un tanto cada uno. En ambas jugadas picó por izquierda, apiló rivales y les cedió a los ídolos la pelota en los pies para que anoten su apellido en el marcador. Tras 20 años, Ángel y Fideo volvieron a compartir un par de minutos en cancha. Alejo dejó su estela, marcando en el hasta pronto, el capitán marcó antes de salir aplaudido y el goleador histórico, puso un tanto más a su historial gigantesco.
El fútbol siempre da revancha, esta llegó pronto, el dolor de la eliminación no se borrará, pero al menos el hincha auriazul hoy se fue con una sonrisa, ver marcar en la misma noche a Veliz, Di María y Ruben no se volverá a repetir y fue como todos hubieran querido. Central aguardará el resultado posterior entre los dos integrantes del grupo y si los ecuatorianos no vencen a los paraguayos, habrán asegurado el primer puesto. Caso contrario, dependerán de como salgan el 28 de mayo en tierra ecuatoriana.
