La última quincena abonada corresponde a noviembre y fue pagada recién cerca del 20 de diciembre. Además, todavía resta cancelar una parte del aguinaldo adeudado.
Actualmente, de los 330 puestos laborales que tenía la empresa, solamente entre 108 y 110 trabajadores se encuentran prestando tareas.
Bandeo explicó que la planta está funcionando bajo un sistema de “fasón”, es decir, produciendo para terceros, aunque sin contratos firmados ni certezas sobre la continuidad de la actividad. En cuanto a los ingresos, señaló que quienes están trabajando perciben pagos semanales.
Los empleados quincenales cobran alrededor de 225 mil pesos, mientras que los mensuales rondan los 300 mil pesos. No obstante, cuestionó la irregularidad de los recibos de sueldo y remarcó la incertidumbre que atraviesan las familias afectadas.
Desde el gremio reclaman al Ministerio de Trabajo y al juez interviniente que se implemente un sistema de rotación de personal, con el objetivo de que los trabajadores que hoy permanecen fuera de la planta también puedan acceder a algún ingreso.
En paralelo, la situación judicial de la empresa suma preocupación. Bandeo indicó que una audiencia considerada clave, prevista para este jueves, fue suspendida por decisión del juez Lorenzini.
