"Nadie es desechable, nadie es descartable" , destacó el arzobispo de Buenos Aires, monseñor José García Cuerva, en el tradicional Tedéum del 25 de mayo en la Catedral metropolitana de Buenos Aires, frente al presidente Javier Milei.
"Todos somos importantes, empezando por los abuelos, los niños, las personas con discapacidad, los jóvenes atravesados por la droga y los trabajadores precarizados".
Su discurso instó a todos los argentinos a unirse para levantar la Patria, con fuertes críticas al "individualismo" y el "sálvese quien pueda".
El mandatario escuchó las palabras del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, acompañado por su Gabinete completo, en otro gesto de respaldo al cuestionado jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Además de los ministros, están presentes en la Catedral el asesor Santiago Caputo y del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sobre quienes recaen las miradas debido a las peleas internas que se exponen a cielo abierto desde hace una semana. Se espera una foto que contribuya a calmar las aguas.
El arzobispo de Buenos Aires, José García Cuerva, citó las palabras del papa León XIV: "Los menos votados también son parte de la sociedad", y subrayó la urgencia de atender más a las personas más necesitadas.
Destacó la importancia de buscar cuatro motores: el bien común, el diálogo, la amistad social, y la esperanza. Los caracterizó como "cuatro acuerdos fundamentales, y citó al papa Francisco: "Nadie se salva solo".
"El 'sálvese quien pueda' no es más que un individualismo cruel que rompe a la sociedad", aseguró García Cuerva.
