El gobierno de Javier Milei busca deshacerse de 950 técnicos, especialistas, investigadores y administrativos del organismo científico INTA pero sólo reconocerá los años en planta permanente de quienes adhieran.
Al final, ayer jueves se reunió el Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y aprobó el plan de retiros voluntarios que llevó el presidente del organismo, Nicolás Bronzovich, de mano de Federico Sturzenegger, el titular de la cartera de Desregulación del Estado del gobierno de Javier Milei.
Tras los sucesivos fracasos de la motosierra, ahora la idea oficial es destinar nada menos que 101 mil millones de pesos para tentar a que abandone sus puestos el 20% del personal actual del instituto, es decir cerca de 950 personas.
Aceptará que lo tome el personal de planta permanente de hasta 65 años de edad, aunque quienes tengan menos de 60 años recibirán de 1,5 salarios (sin complementos no remunerativos) por cada año de servicio en tanto que los que tengan mayor edad tendrán un límite de 12 y 24 salarios, en tanto se acercan más a su fecha de jubilación.
Actualmente quedan unos 5.800 empleados y la pretensión oficial es que se vayan 950, además de los cerca de 500 que ya lo hicieron desde que comenzó el gobierno de Javier Milei.
La puesta en marcha del plan de retiros voluntarios en el organismo se dará mediante un decreto del presidente Milei definiendo ese movimiento de partidas para el pago de las indemnizaciones a investigadores, técnicos, especialistas y administrativos que adhieran, pero en la letra chica el gobierno hizo un cambio y es que sólo les reconocerá los años en planta permanente a quienes acepten y se vayan.

