Por los 16avos de final de la Copa Argentina, Estudiantes de La Plata y Rosario Central se enfrentaron en el Estadio Mario Alberto Kempes de la ciudad de Córdoba con victoria de los platenses por 3 a 0. En la primera etapa, Carrillo de cabeza y Tiago Palacios de penal pusieron en ventaja al Pincha. En el segundo tiempo, Amondaraín puso cifras definitivas al marcador.
Central jugó seguramente los peores primeros '45 minutos de todo el semestre y el conjunto del Cacique Medina lo aprovechó con creces, es más pudo haberle marcado incluso más goles, de no ser por la mala puntería de algunos sus jugadores y alguna buena intervención de Ledesma. El Canalla no hizo pie, fue superado en todos los sectores de la cancha, y la terminó sacando barata con irse a los vestuarios solo 2 a 0 en contra.
Se jugaban apenas '4 minutos y Ovando salió lejos, la perdió y un pique largo de palacios dejó desparramado a Ávila, centro preciso a la cabeza de Carrillo que fusiló a Ledesma en la primera ocasión en que le llegaban al arco. Golpeado, aturdido, sin poder recuperar el balón, a pesar de los 3 volantes de contención que Almirón dispuso en cancha, Central padeció los siguientes minutos.
Hasta que a los '26, un pique largo a las espaldas de Coronel, ingreso al área y empujón del defensor. El árbitro marcó penal, que Palacios cambió por gol, con disparo a la derecha de Ledesma, que apenas la miró, sin estirar la mano siquiera.
Central era un manojo de nervios, se cargaba de amarillas y solo tiraba pelotazos para sus dos nueves, que no se dieron un solo pase en toda la primera etapa. Di María encontró a Veliz picando, Alejo le ganó en velocidad a su marca y sacó un disparo débil ante le achique de Iacovich, en la única chance seria de gol que tuvo el equipo rosarino en la primera etapa.
Siempre lejos de la pelota, perdiendo todas las segundas jugadas, con rendimientos individuales muy lejos de su nivel, con la cabeza en otra parte, sin haber podido todavía asimilar la derrota en Ecuador, así se lo vio a Central, que fue ampliamente superado. Solo pudo adelantarse algo en el campo cuando su rival se lo permitió, después de los '30 cuando el Pincha cambió el aire.
El segundo tiempo fue más de lo mismo, Estudiantes siguió siendo superior, Almirón intentó cambiar el rumbo metiendo tres cambios, con los ingresos de Julián Fernández, Soto y Cantizano, pero nada cambió. Los platenses dominaron a voluntad, por momentos le prestaron la pelota a Central y defendieron con criterio, sin sobresaltos para su arquero.
En los minutos finales, Franco Ibarra cometió su segunda infracción de amarilla por pura impotencia y vio el camino de los vestuarios. Casi inmediatamente tras un gran pase de Palacios, Amondaraín enfrentó a Ledesma y sentenció el marcador, con un 3 a 0 lapidario, que reflejó de mejor forma las verdaderas diferencias entre uno y otro equipo esta tarde en Córdoba.
Restará saber si Almirón resiste esta nueva derrota al frente del banco auriazul. La dirigencia canalla lo trajo porque confiaba en él en los mano a mano, pero defraudó y en menos de un mes dejó dos de tres objetivos de lado ante River y Estudiantes y cayó frente a Independiente del Valle, quedando segundo en su zona de Copa Libertadores. El 3 a 0 de hoy bien podría comprometerlo en su cargo, la comisión directiva tomará decisiones seguramente por estos días. Barajar y dar de nuevo.
