El ahora exfuncionario, oriundo de Rosario y exdiputado nacional por el PRO, había llegado a la cartera de Seguridad hace dos años de la mano de Bullrich y tuvo un rol central en la implementación del Plan Bandera.
Desde el entorno de Angelini aclararon que la salida “no responde a ninguna interna” dentro del Ministerio de Seguridad y señalaron que el dirigente decidió “dedicarse exclusivamente al trabajo en su provincia”.
Sin embargo, la renuncia se produce en medio de la tensión política entre Patricia Bullrich y altos sectores de la Casa Rosada, especialmente tras las diferencias públicas respecto de la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por la presentación de declaraciones juradas y las inconsistencias entre sus ingresos y sus gastos.
Angelini había quedado en una posición incómoda luego de la llegada al Ministerio de Seguridad de Alejandra Monteoliva, quien mantiene una relación más cercana con Karina Milei y el núcleo duro presidencial.
El rosarino ocupaba la Subsecretaría de Intervención Federal, un área encargada de coordinar políticas territoriales de seguridad, asistencia operativa entre fuerzas provinciales y federales, prevención del delito y control en zonas de frontera.
Durante su gestión fue uno de los principales impulsores del Plan Bandera, la estrategia conjunta entre Nación y Santa Fe para combatir el narcotráfico y reducir la violencia en Rosario.
Angelini también tuvo protagonismo dentro del PRO: fue vicepresidente del partido y llegó a reemplazar temporalmente a Bullrich en la conducción nacional durante la campaña electoral de 2023.
En Santa Fe, distintos sectores del PRO dan por hecho su desembarco en el gabinete de Pullaro y algunos dirigentes incluso lo proyectan como posible candidato a intendente de Rosario para 2027.
