El reporte expuso que el uso de aplicaciones de envío en el país ha dejado de ser una comodidad ocasional para transformarse en un “hábito estructural” del consumo. Sin embargo, advirtió que, mientras el volumen de pedidos sube, el poder de compra de los usuarios cae.
Al respecto, precisó que “en un año, el poder adquisitivo, medido en pedidos, cayó en promedio un 12%, a pesar de que los salarios subieron nominalmente” y explicó que “el problema no es que los sueldos no aumentaron: es que los precios del delivery aumentaron más rápido”.
El mercado está dominado por dos grandes jugadores, PedidosYa y Rappi.
La primera registró durante abril subas de precios en torno al 41% interanual en las categorías más pedidas.
De esta manera, una hamburguesa, que el año pasado rondaba los $10.600, hoy se consigue alrededor de los $15.000; un kilo de helado pasó de unos $19.800 a cerca de $28.000, una pizza trepó de aproximadamente $17.700 a unos $25.000 y una empanada que el año pasado costaba unos $2.200 hoy ronda los $3.100.
Esta suba de precios corrió más rápido que los salarios. Con un sueldo promedio de febrero de 2026 ($1.734.357), un trabajador puede comprar hoy 116 hamburguesas, mientras que en 2025 le alcanzaba para 132. En el caso de las pizzas, la capacidad de compra cayó de 79 a 69 unidades en el mismo período.

