El precio de los alimentos se disparó 1,3% en la cuarta semana de abril, una aceleración similar a la registrada la semana anterior, cuando los productos que componen la canasta básica ya habían escaldado 1,4%.
Nuevamente, la carne fue uno de los principales motores del incremento, con un alza cercana superior al 1% en solo siete días. No obstante, el aceite y los lácteos superaron largamente el promedio: aumentaron casi 3% y 4%, respectivamente.
El relevamiento de la consultora LCG evidenció una clara intensificación de la inflación en alimentos, con subas destacadas en rubros esenciales como bebidas, aceites, lácteos y carnes. Además, ya se acumulan tres semanas consecutivas con incrementos.
En este escenario, el promedio mensual de las últimas cuatro semanas dejó atrás la tendencia descendente que venía mostrando desde febrero y avanzó 0,2 puntos porcentuales, ubicándose en 1,7%.
A su vez, el porcentaje de productos con aumento se sostuvo en un valor apenas por debajo del 20% del total de la canasta, mientras que las variaciones de precios presentaron similar dispersión y presencia de valores extremos respecto a la semana anterior.

